El Gobierno de Estados Unidos convirtió en permanente el programa que exige a ciudadanos de determinados países pagar una fianza para solicitar visas de turismo y negocios, una medida que afecta principalmente a naciones africanas y cuyo monto máximo fue elevado de US$15,000 a US$20,000.
La disposición del Departamento de Estado entra en vigor este lunes tres de agosto y sustituye el programa piloto implementado en agosto de 2025. La normativa final fue publicada en el Federal Register y establece que el mecanismo podrá aplicarse a ciudadanos de alrededor de 50 países identificados por sus altas tasas de permanencia ilegal, deficiencias en los procesos de verificación o determinados factores migratorios.
La fianza se aplica a personas que solicitan visas B-1, destinadas a viajes de negocios, y B-2, para turismo y otras visitas temporales. Los solicitantes afectados deberán pagar el monto establecido por un funcionario consular como condición para la emisión de la visa.
A diferencia del programa piloto, que contemplaba fianzas de US$5,000, US$10,000 o hasta US$15,000, la regulación permanente elimina la opción de US$5,000 y eleva el límite máximo a US$20,000. Los montos de US$10,000 y US$15,000 permanecen disponibles.
La medida afecta a quienes solicitan visados B-1/B-2 para viajar a EE. UU., procedentes principalmente de países de África occidental y oriental, como Benín, Cabo Verde, Nigeria, Etiopía y Uganda, así como de cuatro países de América: Cuba, Granada, Nicaragua y Venezuela.
