Redacción deportes (EFE).- La FIFA reconoció este miércoles, en una reunión celebrada en Rabat, que cometió errores en su proyecto fallido del FIFA Forward Enterprise (FFE), mediante el cual pretendía vender participaciones del Mundial a inversores privados, y advirtió de que no tolerará «ningún ataque» a su integridad y de que tomará todas «las medidas necesarias» para defender su reputación.
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En un comunicado de prensa, el organismo explicó que el Consejo de la FIFA y las federaciones miembro no pretendían que se sintieran excluidas del proceso y admitió que éste «debería haberse gestionado de otra manera» y que también se cometieron errores «tras la filtración de la propuesta a los medios de comunicación».
Además, en una carta aparte dirigida al Consejo de la FIFA y a las federaciones miembro, se ofrecieron disculpas por estos errores «y se asumió el compromiso de garantizar que no se repitan», para lo que se llevará a cabo una revisión y se presentará un informe al Consejo de la FIFA en su próxima reunión.
El primer ministro de Canadá se pronunció
Por su parte, el primer ministro canadiense, Mark Carney, afirmó este miércoles que perdió la confianza en el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, tras el intento de la venta de participaciones a inversores privados.
«No tengo confianza en el señor Infantino en este momento, dado lo ocurrido y la naturaleza de lo que sucedió», declaró Carney en una rueda de prensa, pocas semanas después de que Canadá coorganizara, junto con Estados Unidos y México, el Mundial de 2026.
El proyecto propuesto valoraba la nueva compañía en unos 20.000 millones de dólares y tenía como potencial inversor principal a Thrive Eternal, un fondo vinculado a Thrive Capitaly a su fundador, Joshua Kushner, hermano de Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense, Donald Trump.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino (i), y el primer ministro de Canadá, Mark Carney (d), en el partido de la fase de grupos de la Copa Mundial de la FIFA 2026 entre Canadá y Catar, en Vancouver, (Canadá). EFE/ EPA/ Bob Frid
La UEFA acordó boicotear futuras competiciones de la FIFA si la iniciativa salía adelante, mientras que la Concacaf, confederación a la que pertenece Canadá, también rechazó el proyecto y celebró posteriormente su retirada.
Carney, que fue durante años gobernador del Banco de Canadá y, posteriormente, del Banco de Inglaterra, afirmó que la decisión de Infantino de ocultar a sus más estrechos asesores, a su director de operaciones y a los miembros del consejo de la FIFA el proyecto FFE «debería ser gravísimo».
«Esta no es la forma de dirigir ningún negocio, ni siquiera una pequeña empresa, y mucho menos algo que tiene una responsabilidad mundial como el fútbol», explicó.
La relación entre Infantino y Trump
El episodio se suma a las críticas por la estrecha relación de Infantino con Trump. En diciembre de 2025, el dirigente de la FIFA entregó al presidente estadounidense el primer Premio de la Paz de la FIFA creado por la organización y le prometió el apoyo de la comunidad futbolística.
Durante el Mundial, Trump reconoció además que llamó directamente a Infantino para pedirle que revisara la sanción impuesta al delantero estadounidense Folarin Balogun. La FIFA posteriormente suspendió el castigo, una intervención que alimentó las acusaciones de injerencia política y falta de independencia.
Infantino terminó retirando el proyecto de FFE, pero la controversia debilitó su posición ante las elecciones presidenciales de la FIFA previstas para marzo de 2027 en Rabat.
Figuras como el exfutbolista portugués Luís Figo han reclamado públicamente su dimisión, mientras aumentan las especulaciones sobre una posible candidatura del canadiense Victor Montagliani, presidente de la Concacaf.
Carney evitó respaldar expresamente a Montagliani, aunque lo describió como «un individuo excepcional».
La propuesta de la FIFA de privatizar el Mundial
«Tras la retirada del proyecto, se acordó que la FIFA no tolerará más ataques a su integridad, buen gobierno y debido proceso, y que adoptará todas las medidas necesarias para proteger y salvaguardar su nombre y reputación. Siempre se aprende de esta experiencia, y la FIFA seguirá mejorando sus procesos. (…) Si bien se cometieron errores, todo lo que se hizo se realizó en pleno cumplimiento del marco normativo de la FIFA», añade la nota.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el secretario general, Mattias Grafström, y miembros de su Junta Directiva asistieron a la reunión, en la que los debates se centraron «en la necesidad de mejorar los procesos tras la retirada de la propuesta FIFA Forward Enterprise».
Según la misma versión, el secretario general de la FIFA y los miembros de su Junta Directiva respaldaron a Infantino, quien por su parte reiteró su «pleno apoyo» a Mattias Grafström -crítico con el proyecto del FFE- y a la administración de la FIFA «por su labor necesaria y excepcional en la consecución de su visión». Todas las partes acordaron que los procesos, las comunicaciones y las interacciones entre ellas «pueden y deben mejorarse continuamente en términos de su eficacia y eficiencia».
«Éxito de la Copa Mundial»
También se reconoció «la magnífica labor» desarrollada por la administración de la FIFA «que garantizó el éxito de la Copa Mundial» y que «no habría sido posible» sin que todas las partes implicadas «hablaran con una sola voz y trabajaran como un solo equipo».
«En este sentido, la alta dirección de la FIFA confía plenamente en que los resultados de la reunión de hoy fortalecerán la gobernanza de la FIFA, ayudarán a restablecer la confianza en la organización y nos permitirán prepararnos para los grandes eventos y desafíos que se avecinan de manera unida y transparente, al tiempo que continuamos con nuestra misión de desarrollar el fútbol en todo el mundo», añade el texto.
