La familia Familia Castaño, establecida en Long Island desde la década de los años 50, continúa fortaleciendo un legado basado en el trabajo, la fe cristiana y la unión familiar, valores que han sido transmitidos de generación en generación.
En un ambiente cargado de emoción y espiritualidad, los niños Angelise Castaño, Yelissa Castaño, Arialys Castaño y Manuel Castaño celebraron su Primera Comunión, acompañados de sus padres, familiares y allegados, dando un importante paso dentro de su formación católica.
Familiares destacaron que para la recordada Eulalia Castaño, conocida cariñosamente como “Yaya”, habría sido motivo de inmensa alegría ver cómo sus nietos y bisnietos continúan abrazando las enseñanzas y principios familiares que fortalecieron durante décadas a esta distinguida familia.
La ceremonia religiosa reunió a seres queridos en un ambiente solemne, donde se resaltó la importancia de preservar la fe, las costumbres y el valor de la familia en las nuevas generaciones.
Posteriormente, familiares y amigos compartieron una celebración íntima en la residencia de Aridio Castaño y Alexandra López de Castaño, donde la música, las anécdotas y las tradicionales partidas de dominó extendieron la alegría hasta altas horas de la madrugada.
Más que una celebración religiosa, esta Primera Comunión representó la continuidad de un legado cimentado en la humildad, la solidaridad y el amor entre generaciones, manteniendo vivas las raíces dominicanas en tierras extranjeras.
