Las autoridades sanitarias francesas confirmaron este miércoles que el fallecimiento de un pasajero en un crucero atracado en Burdeos que llevó a 1.700 personas a su confinamiento se debió a un brote de gastroenteritis, por lo que los pasajeros sin síntomas ya pueden abandonar el barco.
La agencia regional de salud de Nueva Aquitania informó de que «se trata efectivamente de un episodio de gastroenteritis de origen viral», lo que conlleva «al levantamiento de la prohibición de desembarco» para quienes no presentan síntomas y el «mantenimiento del aislamiento» para las personas contagiadas.
