Un nuevo estudio sugiere que los hábitos de sueño no solo influyen en los niveles de energía, sino también en la velocidad con la que envejecen los órganos del cuerpo.
La investigación analizó datos de casi medio millón de personas en el Reino Unido para estudiar la relación entre la duración del sueño y el envejecimiento de distintos sistemas orgánicos.
Los resultados indican que dormir menos o tener patrones de descanso inadecuados podría estar asociado a un deterioro más acelerado en funciones esenciales del organismo.
Los especialistas destacan la importancia de mantener una rutina de sueño saludable como parte fundamental del bienestar físico y mental.
