Raúl Alejandro Girón Jiménez, conocido por su papel como uno de los principales declarantes en el Caso Coral, fue condenado a cinco años de prisión por el tribunal que conoció el expediente.
La decisión judicial establece que la pena se considera cumplida debido al tiempo que ha transcurrido desde el inicio del proceso y el período que el imputado ha permanecido bajo las medidas correspondientes durante el desarrollo del caso.
Girón Jiménez adquirió notoriedad pública tras ofrecer declaraciones ante los tribunales y colaborar con las investigaciones relacionadas con la presunta estructura de corrupción señalada por el Ministerio Público.
La sentencia forma parte del conjunto de decisiones emitidas por el tribunal contra varios de los acusados vinculados al caso Coral.
