Santiago de los Caballeros: Se perfila desde ya como una de las principales fuentes de posibles compañeros de boleta para el proyecto presidencial del Partido Revolucionario Moderno (PRM) de cara a las elecciones de 2028. La segunda ciudad más importante del país ha ganado relevancia política y económica durante las últimas décadas, convirtiéndose en un territorio estratégico para cualquier fórmula presidencial.
Entre los nombres que podrían ser tomados en cuenta dentro del oficialismo figuran la actual vicepresidenta de la República, Raquel Peña, oriunda de Santiago; el presidente del Senado, Ricardo de los Santos, aunque no es santiaguero; y dirigentes empresariales, académicos y políticos vinculados al PRM en la región Norte. También se mencionan funcionarios y legisladores con arraigo en el Cibao que podrían fortalecer una candidatura presidencial. Estas posibilidades, sin embargo, dependerán de las decisiones internas que adopte el partido en los próximos años.
La figura de Raquel Peña parte con ventajas evidentes. Su experiencia en la Vicepresidencia desde 2020, su vínculo con el sector empresarial y académico de Santiago y su cercanía con el presidente Luis Abinader la mantienen como una de las principales referencias del oficialismo para cualquier escenario electoral futuro.
Históricamente, Santiago ha tenido una importante presencia en la línea sucesoral del Poder Ejecutivo. Entre las figuras vinculadas a la provincia que ocuparon la Vicepresidencia destacan Jacobo Majluta, nacido en Santiago y vicepresidente entre 1978 y 1982; y la actual vicepresidenta Raquel Peña, quien ocupa el cargo desde agosto de 2020.
Desde la creación de la República Dominicana en 1844, el cargo de vicepresidente ha experimentado múltiples transformaciones. Durante los primeros años republicanos la posición fue intermitente, reapareciendo y desapareciendo según las reformas constitucionales de cada época. No fue sino a partir de 1966 cuando la figura vicepresidencial adquirió carácter permanente dentro del sistema político dominicano.
Entre los vicepresidentes más destacados de la historia nacional figuran Benigno Filomeno de Rojas, Ramón Cáceres, Francisco Augusto Lora, Jacobo Majluta, Milagros Ortiz Bosch, Margarita Cedeño y Raquel Peña, entre otros. Algunos de ellos llegaron posteriormente a ocupar la Presidencia de la República.
La eventual selección de una figura santiaguera para la boleta vicepresidencial del PRM en 2028 podría aportar equilibrio territorial, consolidar el respaldo del Cibao y fortalecer la conexión del partido con los sectores productivos y empresariales de la región Norte, considerados fundamentales para la economía nacional.
Asimismo, una candidatura proveniente de Santiago podría contribuir a ampliar la base electoral oficialista, proyectar una imagen de continuidad gubernamental y reforzar el mensaje de descentralización política que reclaman diversos sectores del país. La provincia concentra una importante cantidad de votantes y posee una influencia determinante en los procesos electorales modernos.
Analistas políticos coinciden en que la escogencia del candidato vicepresidencial suele responder a una combinación de factores: experiencia de gestión, capacidad de sumar votos, equilibrio regional y aceptación dentro de la estructura partidaria. Santiago reúne varias de esas condiciones, razón por la cual continuará siendo observado por la dirección del PRM durante el proceso preelectoral.
A dos años de la definición de las candidaturas, la discusión apenas comienza. Sin embargo, todo indica que Santiago volverá a jugar un papel de primer orden en la configuración de la boleta presidencial del oficialismo. La historia política dominicana demuestra que el liderazgo cibaeño ha sido determinante en distintos momentos de la vida republicana y podría volver a serlo en las elecciones de 2028.
