Nueva York (EFE).- Cada cuatro años es el partido más importante del fútbol mundial, un acontecimiento que, durante casi un siglo, ha aportado historias increíbles:
Fotografía de archivo de los jugadores de la selección de fútbol de Uruguay que conquistó el primer Campeonato del Mundo en 1930. EFE/Archivo
1. La final de 1930 se jugó con dos balones
La primera final mundialista enfrentó a Argentina y Uruguay.
Cada selección exigió jugar con un balón de su país.
El árbitro belga John Langenus llevó ambos al campo.
Un sorteo determinó que el balón argentino se usara en el primer tiempo y el uruguayo en el segundo.
Argentina ganó la primera mitad 2-1, pero Uruguay remontó y conquistó el título por 4-2.
2. Luis Monti disputó dos finales con dos selecciones diferentes
El argentino Luis Monti es un caso único en la historia de los Mundiales.
Jugó la final de 1930 con Argentina.
Cuatro años después disputó la final de 1934 con Italia.
En ambas ocasiones actuó bajo fuertes presiones y amenazas.
Con Italia logró proclamarse campeón del mundo.
3. Jules Rimet bajó al campo para premiar a Brasil y terminó coronando a Uruguay
Durante el Mundial de 1950, Brasil parecía encaminado al título.
Jules Rimet, presidente de la FIFA, abandonó el palco antes del final para preparar la ceremonia.
Mientras descendía al césped, Uruguay remontó el partido decisivo.
El histórico «Maracanazo» dejó atónito al dirigente francés.
Rimet terminó entregando el trofeo a Uruguay en medio del silencio del Maracaná.
4. Brasil fue campeón en 1958 con camisetas compradas en Suecia
Suecia y Brasil tenían uniformes amarillos para la final.
Un sorteo obligó a Brasil a cambiar de indumentaria.
La delegación brasileña tuvo que comprar camisetas azules en una tienda local.
Los dirigentes cosieron números y escudos antes del partido.
Con esa improvisada camiseta azul, Brasil logró su primer título mundial.
5. El juez de línea de la jugada más polémica tiene un estadio con su nombre
Tofiq Bahramov validó el famoso gol de Geoff Hurst en la final de 1966.
La pelota golpeó el larguero y botó cerca de la línea.
Hasta hoy sigue existiendo debate sobre si el balón entró completamente.
Inglaterra tomó ventaja 3-2 y terminó ganando 4-2 a Alemania Occidental.
El principal estadio de Bakú lleva actualmente el nombre de Bahramov.
6. Alemania perdía la final de 1974 antes de tocar el balón
Países Bajos ejecutó una secuencia de 16 pases desde el saque inicial.
Johan Cruyff provocó un penalti antes de que un alemán tocara la pelota.
Johan Neeskens marcó a los 88 segundos.
Es el gol más rápido registrado en una final mundialista.
Alemania Occidental remontó y ganó 2-1 gracias a Paul Breitner y Gerd Müller.
7. Passarella, Baresi y Ronaldo fueron campeones sin jugar un minuto
Daniel Passarella integró la selección argentina campeona en México 1986.
Franco Baresi formó parte del plantel italiano vencedor en España 1982.
Ronaldo Nazário estuvo en la selección brasileña campeona en Estados Unidos 1994.
Ninguno disputó minutos en esos torneos.
Aun así, todos figuran oficialmente como campeones del mundo.
Imagen de archivo del centrocampista alemán Christoph Kramer sale del campo ayudado por los servicios médicos, tras recibir un golpe durante la final del Mundial de Fútbol de Brasil 2014. EFE/Chema Moya
8. Christoph Kramer preguntó si estaba jugando una final
El alemán fue titular en la final de Brasil 2014 ante Argentina.
Sufrió una conmoción cerebral tras un choque con Ezequiel Garay.
Desorientado, preguntó al árbitro Nicola Rizzoli si estaban jugando la final.
También confundió a compañeros y rivales durante el encuentro.
Tras el partido confesó no recordar prácticamente nada de aquella noche.
9. Tres maldiciones persiguen las finales mundialistas
Ningún seleccionador extranjero ha ganado una Copa del Mundo.
Ningún Balón de Oro del año ha levantado el Mundial en esa misma temporada.
Ninguna selección que comenzó el torneo como número uno del ranking FIFA fue campeona.
Estas tendencias se han mantenido durante décadas.
Cada nueva final pone a prueba estas curiosas estadísticas.
10. La Copa del Mundo no se toca por superstición… y por reglamento
Muchos futbolistas evitan tocar el trofeo antes de la final.
La tradición está asociada a la superstición.
Sin embargo, también existe una razón protocolaria.
La FIFA restringe quién puede manipular el trofeo original.
Solo campeones del mundo, jefes de Estado y presidentes de la FIFA pueden tocarlo sin restricciones especiales.
