Dos semanas después de creado, el Comité Nacional Contra el Terrorismo Ambiental no ha dado señales de vida. En mis Expresiones de la semana pasada sugería a ese comité diseñar una política URGENTE para cumplir la encomienda del presidente.
El decreto 615-26 enfatiza el deseo de Abinader de “prevenir, detectar e investigar” todo lo relacionado con los daños ambientales. También sugerí en esas Expresiones, que si la comisión quería ser “efectiva” solo tenía que revisar el daño que se está provocando a las cuencas hidrográficas con la extracción indiscriminada de materiales, hacer efectiva la vigilancia en parques nacionales, riberas de ríos, arroyos y frenar la quema y corte de árboles.
Los obispos Carlos Morel Diplán y Hector Rodriguez elevaron sus voces para reclamar acción urgente en el cuidado y preservación de los bosques. Llamaron a investigar el origen de esos incendios y “castigar con severidad a los responsables”. Dicen los religiosos que el medio ambiente es “fundamental para garantizar el acceso al agua, al aire fresco y a una vida digna”. Por eso se debe poner freno a las empresas que vierten sus desechos a ríos, cañadas y arroyos.
Al clamor de los católicos, pidiendo protección a la foresta, se une la voz del comunicador puertoplateño Guillermo Castro. Este denuncia la extracción indiscriminada de materiales en el río San Marcos. Acción que se repite en los ríos Nizao, Yuna, Camu, Yaque del Sur y del Norte.
Al condenar esa acción, Castro afirma que lo más triste y cuestionable es que en muchos casos son las autoridades municipales, con el aval de funcionarios de medio ambiente las responsables de esa depredación.
Es por eso que insisto en que la comisión contra el terrorismo ambiental tiene en sus manos hechos concretos para accionar. Su meta es frenar la agresiva tala y extracción de materiales de los ríos.
Ignoramos qué se ha hecho hasta ahora, porque NADA ha informado dicha comisión. No se puede perder más el tiempo, si de verdad se quiere evitar que siga la destrucción de nuestras áreas protegidas, la lucha contra el TERRORISMO AMBIENTAL no puede quedarse en el decreto que crea el comité. Tiene que presentar planes de cómo FRENAR el corte, los incendios y la extracción de materiales en los ríos. Además, debe presentar un plan MASIVO DE REFORESTACION. Los hechos hablarán del trabajo del COMITE NACIONAL CONTRA EL TERRORISMO AMBIENTAL.
