El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, descartó este viernes presentar su dimisión tras el mortal choque de trenes ocurrido el 28 de octubre en Urda, que elevó a 74 la cifra de fallecidos.
Durante una comparecencia ante una comisión legislativa, Puente afirmó que su manera de asumir responsabilidades es dar la cara y aseguró que no abandonará el cargo, pese a las presiones de la oposición, las críticas de sectores de la prensa y las protestas que exigen su renuncia.
El funcionario, quien ocupa el puesto desde noviembre de 2023, reconoció la presión que enfrenta por los accidentes ferroviarios registrados durante el año y manifestó que no desea convertirse en un problema para el Gobierno del presidente Pedro Sánchez.
Puente también indicó que, si las investigaciones determinan responsabilidades individuales por la tragedia, estas serán exigidas por los procedimientos correspondientes.
El accidente constituye el segundo siniestro ferroviario mortal de gran magnitud registrado en España este año. El anterior dejó 46 fallecidos y 292 heridos.
