Un agente de inteligencia artificial de Anthropic participó en una cirugía cerebral a un ratón con epilepsia, durante la cual seleccionó una terapia génica experimental, identificó la zona de intervención y dirigió un dispositivo robótico para administrar el tratamiento, tomando decisiones de manera casi autónoma.
El experimento utilizó el modelo Claude Sonnet 5, al que se le proporcionó información científica y una lista de 19 posibles terapias. El sistema eligió una opción, calculó las coordenadas quirúrgicas y supervisó el procedimiento mediante una cámara para detectar posibles complicaciones.
La intervención contó con la supervisión de un cirujano y un veterinario, quienes aprobaron los pasos irreversibles y dispusieron de un mecanismo de emergencia para detener el equipo. Durante la operación, la IA detectó un error de calibración y rechazó continuar hasta que el equipo corrigiera manualmente el sistema.
Según los investigadores, el ratón se recuperó satisfactoriamente. En las pruebas también participaron otros modelos de Claude, aunque Opus 5.5 y Opus 5 rechazaron realizar la intervención en un animal vivo.
El experimento representa un avance en el uso de inteligencia artificial y robótica en procedimientos médicos, aunque la participación humana continuó siendo fundamental para garantizar la seguridad de la operación.
