China rechazó este martes la denominada «narrativa del espía chino» después de que Estados Unidos detuviera a una mujer acusada de trabajar para Pekín y vigilar al hijo del presidente de Taiwán, Lai Ching-te.
El Ministerio de Asuntos Exteriores chino aseguró que desconoce los detalles del caso. El portavoz de la Cancillería, Guo Jiakun, afirmó que Pekín se opone a cualquier intento de difamar al país mediante acusaciones de espionaje.
«No estoy al tanto de lo que menciona. China se opone a que se difame a China propagando la llamada narrativa del “espía chino”», declaró Guo en una respuesta escrita a medios.
