Por primera vez, una firma legal impulsada por inteligencia artificial logró una victoria en un tribunal del Reino Unido, marcando un precedente en la aplicación de tecnologías avanzadas dentro del sistema jurídico.
La empresa Garfield AI asistió a la demandante Tamires Camal Taquidir en un proceso relacionado con el cobro de honorarios pendientes por servicios de recursos humanos prestados como trabajadora independiente.
El caso fue conocido en el Wandsworth County Court, en la ciudad de Londres, y concluyó con una sentencia favorable para la reclamante, quien logró recuperar 7,000 libras esterlinas.
Según la información divulgada, Garfield AI se encargó de preparar la documentación legal del proceso, incluyendo declaraciones de testigos y diversos trámites previos al juicio, demostrando el potencial de la inteligencia artificial para apoyar tareas jurídicas y administrativas en el ámbito legal.
