Santo Domingo.- Aunque algunas personas deciden atentar contra su vida como una supuesta “salida” a sus problemas económicos o de salud, el siquiatra Santiago Luna asegura que esa no es una solución.
Advierte el especialista que los parientes de personas que padecen insomnio, ansiedad, depresión y falta de sueño tienen que prestar especial atención, porque esas señales pueden constituir un camino que lleve a alguien a atentar contra su vida.
El especialista expuso sus consideraciones al participar en el programa Alpunto Vespertino, que producen Tomás Aquino Méndez y Ramón García por Ahora TV, canal 3.
Sostiene que cuidar a las personas que presentan algunas características de inestabilidad en su conducta puede ayudar a evitar un desenlace no deseado.
“La vocación suicida viene cuando la persona no ve alivio a sus malestares, no ve una salida a los problemas y ve en la muerte una solución”, indica.
Aclara que no siempre se debe a un padecimiento mental, aunque muchos casos tienen relación con esta condición.
LA ADOLESCENCIA
Otro aspecto tratado por Santiago Luna es el relacionado con los preadolescentes y jóvenes, en un rango de edades que el texto sitúa entre los 7 y los 35 años.
Dice que algunos de los motivos que llevan a estos jóvenes a atentar contra su vida son diversos, entre los que se destacan el ambiente familiar y los conceptos con los que crecen.
“No es igual el niño que puede hablar con sus padres a un niño que atraviesa las situaciones en silencio, a escondidas, con temor a ser juzgado y por eso recurre más fácil al suicidio porque no ve otras posibles opciones”, enfatiza el especialista.
Aclara que muchos de los intentos contra la propia vida tienen relación directa con los síntomas depresivos, la irritabilidad y la intolerancia.
Asegura que el suicidio se considera un tema de salud mental porque todo pasa en la mente y, si no se verbaliza, nadie va a tener señales a tiempo.
“Un pie diabético se ve, aunque uno no quiera, y hasta se huele si así fuere, pero atentar contra su vida es más difícil de detectar y llega cuando alguien sufre una desconexión con la realidad”.
En los casos donde no hay un padecimiento mental, explica que el evento no siempre es predecible, por lo que considera necesario asegurar un buen entorno desde la crianza del niño.
El siquiatra Santiago Luna asegura que los atentados contra la propia vida siguen estando entre las principales causas de muerte a nivel mundial, especialmente entre personas de 15 a 35 años.
Lamenta que hasta ahora no exista una forma de evitar en un 100 % que alguien atente contra su vida, aunque señala que la prevención puede contribuir a reducir el riesgo mediante la atención y el tratamiento oportunos de quienes presentan padecimientos mentales.
