Un reportaje de Listín Diario sobre cómo “languidece” el río Haina, provocó una reacción del ministerio de Medio Ambiente. Comunitarios, familias de Manoguayabo y conunidades vecinas mostraron fotos y videos, de camiones y camionetas de todo tipo y tamaño, sacando agregado a todas horas del día y la noche, ante lo que consideran INDIFERENCIA de las autoridades. Para minimizar la denuncia, el ministerio atribuyo “a medidas de saneamiento” la extracción de grava, gravilla y arena del río Haina.
Es cierto que el cauce de los ríos requiere de protección y cuidado, para eso, la extraccion está justificada. Lo que no parece lógico es que se lleve a cabo sin la observación y seguimiento oficial y que se realice en horas de la noche.
Eso resta credibilidad a la justificación de Medio Ambiente. Más aún cuando denuncias similares provienen de ambientalistas, funcionarios municipales y grupos comunitarios de La Vega, Bani, Bonao, Barahona, San Francisco de Macorís. Creo que a Medio Ambiente le faltó decir cual es el destino del material que se extrae de los rios que, según ellos, estan requiriendo ser saneado extrayendo material de su lecho.
Seguimos insistiendo en la falta de acción del Servicio Nacional de Protección Ambiental -Senpa- y el llamado Comité Nacional Contra el Terrorismo Ambiental. Eso lo evidencian las tantas denuncias de extraccion de materiales de los ríos y el corte indiscriminado de árboles en zonas como Santiago, La Vega, Azua y otros puntos del país.
Como no me convence la reacción del ministerio, insistiré en que se debe proteger el Haina y los demas ríos. Demostrar que, si se requiere un saneamiento, este tiene que ser público, oficial, a la luz de todos y no en horarios nocturnos.
El Comité Antiterrorismo Ambiental tiene que convencer al país de que se creo para resolver y no para hacer planes y archivarlo. Que comience con los ríos Haina y Nizao.

