Un empresario tecnológico estadounidense, identificado como Adam Robinson, de 44 años, murió junto a su esposa, Helen Sharp, sus dos hijos pequeños y otras cinco personas al estrellarse un avión privado en el condado de Palm Beach, Florida, Estados Unidos.
Entre las nueve víctimas también figuran dos amigas de la familia, Rachael Reed y Charmi Fehr, la niñera Anita Maria Apellido Cetina y los dos pilotos de la aeronave, Jeff Gregory, de 55 años, y Nathalia Filgueiras, de 20.
El accidente ocurrió el domingo, cuando el Learjet 60, que había despegado de Austin, Texas, con destino a Bahamas, se precipitó sobre una carretera en la localidad de Greenacres, cerca de un complejo residencial, provocando una fuerte explosión.
De acuerdo con las informaciones sobre el caso, antes del impacto los pilotos reportaron formación de hielo y turbulencias moderadas. Posteriormente, declararon una emergencia y la aeronave comenzó a descender de manera violenta.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB) y la Administración Federal de Aviación (FAA) investigan las circunstancias del siniestro para determinar sus causas.
Los familiares de Robinson confirmaron las identidades de las víctimas y expresaron su pesar por la tragedia, al recordar a la pareja como padres dedicados y destacar el cariño que sentían por sus hijos Emma, de cuatro años, y Charlie, de dos.
