El legendario boxeador puertorriqueño Wilfredo “Bazooka” Gómez falleció la noche del sábado 10 de octubre, a los 69 años, luego de enfrentar complicaciones de salud que lo mantuvieron hospitalizado durante las últimas dos semanas.
La noticia fue confirmada este domingo por su hijo, Wilfredo Gómez Jr., durante una intervención en la cadena Telemundo, donde informó que su padre murió alrededor de las 9:00 de la noche del sábado.
El excampeón mundial, considerado una de las figuras más importantes en la historia del boxeo puertorriqueño, había sido ingresado en un centro médico debido a dificultades respiratorias. Sin embargo, hasta el momento, la familia no ha precisado oficialmente la causa de su fallecimiento.
Una trayectoria histórica en el boxeo mundial
Nacido el 29 de octubre de 1956 en San Juan, Puerto Rico, Gómez, conocido también como “El Niño de Las Monjas”, construyó una destacada carrera deportiva que lo llevó a conquistar campeonatos mundiales en tres categorías: supergallo, pluma y superpluma.
Antes de convertirse en profesional, representó a Puerto Rico en los Juegos Olímpicos de Múnich 1972 y conquistó la medalla de oro en el Campeonato Mundial de Boxeo Aficionado celebrado en La Habana, Cuba, en 1974.
Su ascenso en el boxeo profesional comenzó en 1974 y alcanzó uno de sus primeros grandes momentos en mayo de 1977, cuando conquistó el campeonato mundial supergallo tras derrotar por nocaut al surcoreano Dong Kyun Yum en el Coliseo Roberto Clemente de San Juan.
A partir de entonces, Gómez estableció una marca histórica de 17 defensas consecutivas de su título por nocaut, una hazaña que consolidó su reputación como uno de los pegadores más temidos de su época.
Sus combates más recordados
Entre las peleas más emblemáticas de su carrera figura su victoria sobre el mexicano Carlos Zárate, a quien derrotó por nocaut técnico en el quinto asalto, el 28 de octubre de 1978.
Otro de sus enfrentamientos históricos ocurrió en agosto de 1981, cuando perdió su invicto frente al mexicano Salvador Sánchez en Las Vegas, Estados Unidos, en un combate que se convirtió en uno de los episodios más recordados de la rivalidad boxística entre Puerto Rico y México.
También protagonizó una memorable victoria frente al mexicano Lupe Pintor en diciembre de 1982, cuando se impuso por nocaut técnico en el decimocuarto asalto.
Posteriormente, conquistó el campeonato mundial pluma al derrotar a Juan Laporte en 1984 y el título superpluma frente a Rocky Lockridge en 1985.
Un legado que trasciende generaciones
Wilfredo Gómez concluyó su carrera profesional con un impresionante registro de 44 victorias, 42 de ellas por nocaut, tres derrotas y un empate.
En 1995 fue exaltado al Salón de la Fama Internacional del Boxeo, reconocimiento que consolidó su posición entre los grandes exponentes de este deporte.
En julio de 2018 recibió, además, la distinción de campeón honorífico de la Organización Mundial de Boxeo (OMB), como reconocimiento a su trayectoria y aportes al pugilismo.
Su fallecimiento representa una pérdida significativa para el deporte puertorriqueño y el boxeo internacional, donde su nombre permanece asociado a la disciplina, la potencia de sus golpes y los grandes combates que protagonizó.
La familia del excampeón mundial informó que ofrecerá detalles adicionales sobre su fallecimiento.
