La Representación Dominicana Comunitaria en Madrid venció 3-2 a Malí, vigente campeón del 17.º Mundialito de Integración, en un partido de carácter, rotaciones y reacción competitiva
Madrid. — La Representación Dominicana Comunitaria en Madrid firmó una victoria de alto valor competitivo al imponerse 3-2 ante Malí, actual campeón del 17.º Mundialito de Integración, en la tercera jornada de la fase de grupos del 18.º Mundialito de Integración Madrid 2026, disputada en el Canódromo de Carabanchel.
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Con este resultado, República Dominicana cerró la fase de grupos invicta, confirmó su buen momento deportivo y dejó sin opciones a un rival de peso como Malí, equipo que llegaba con la etiqueta de campeón vigente y con la obligación de seguir defendiendo su corona.
El equipo dominicano comenzó el partido con personalidad, orden defensivo y una actitud competitiva muy alta. La primera alegría llegó al minuto 28, cuando Encarnación abrió el marcador con un golazo que puso el 1-0 y encendió a la fanaticada dominicana presente en el Canódromo.
Ya en el inicio del segundo tiempo, al minuto 46, República Dominicana amplió la ventaja con una gran acción colectiva: Randolf asistió y Raybel definió para colocar el 2-0, confirmando el buen trabajo de un equipo que, pese a presentar varias rotaciones, mantuvo intensidad, compromiso y eficacia.
Malí, fiel a su condición de campeón, reaccionó en la segunda parte. Primero descontó al minuto 62 y luego igualó el partido al 67, colocando el marcador 2-2 y llevando el encuentro a un escenario de máxima exigencia emocional y competitiva para la representación dominicana.
Sin embargo, República Dominicana no se cayó. Tras el empate y después de superar también el golpe anímico de un penalti fallado, el equipo volvió a competir con carácter. Al minuto 83, Juanda apareció con un gol decisivo para poner el 3-2, desatar la celebración dominicana y sellar una victoria que confirma la fortaleza del grupo.
Al finalizar el encuentro, el cuerpo técnico valoró especialmente la respuesta colectiva del equipo. El entrenador Rony Beard destacó el trabajo de los jugadores menos habituales y la actitud general del grupo:
“Gran trabajo en equipo, con muchos cambios en el once, donde los menos habituales hicieron un gran trabajo y aprovecharon la oportunidad. Defensivamente hicimos una gran primera parte.”
El técnico también subrayó el valor de haber derrotado al campeón vigente sin renunciar a las rotaciones:
“Ganamos al actual campeón haciendo rotaciones. El equipo está muy enchufado a nivel de actitud y los chicos se están dejando el alma en cada partido.”
Sobre la reacción tras el empate de Malí, Beard fue claro:
“Ellos son un buen rival, pero nosotros hemos luchado cada balón y nos hemos recuperado del empate a dos y del fallo del penalti.”
La victoria deja a República Dominicana con una señal fuerte de cara a la siguiente fase: un equipo competitivo, unido, con fondo de plantilla y capacidad para responder en momentos de presión. Más allá del marcador, el triunfo representa una muestra de madurez colectiva ante uno de los rivales más exigentes del torneo.
La Representación Dominicana Comunitaria en Madrid continúa así su camino en el Mundialito con la confianza reforzada, el respaldo de su fanaticada y el objetivo de seguir compitiendo con orgullo, disciplina y compromiso comunitario.
República Dominicana cierra invicta la fase de grupos y elimina al campeón Malí en el Mundialito de Integración
