El Senado de Paraguay destituyó este viernes al presidente Santiago Peña, tras aprobar su condena en un juicio político por presunto mal desempeño de sus funciones, en medio de la crisis política y financiera relacionada con el caso Ueno Bank.
La decisión fue adoptada con 44 votos a favor de la destitución y un ausente, por lo que Peña quedó separado formalmente de la Presidencia. La medida también le impide acceder a la senaduría vitalicia y a los fueros correspondientes.
El proceso se produjo después de que la Cámara de Diputados aprobara el juicio político el jueves 5 de noviembre. Peña había presentado su renuncia, pero la sesión convocada para conocerla quedó sin cuórum. Posteriormente, el Senado rechazó su solicitud de aplazar por 72 horas la audiencia para preparar su defensa.
Las acusaciones contra el mandatario incluyen presuntos conflictos de intereses y favorecimiento a Ueno Bank, entidad en cuya sociedad controladora mantuvo participación accionaria hasta 2025. También se cuestionó la colocación de aproximadamente 355 millones de dólares del Instituto de Previsión Social (IPS) en ese banco, supuestamente por encima de los límites legales.
Peña no compareció personalmente ante el Senado y delegó su defensa en sus abogados, quienes cuestionaron la legalidad del procedimiento y denunciaron falta de pruebas y tiempo insuficiente para preparar los argumentos.
Tras su salida, la sucesión presidencial corresponde al vicepresidente Pedro Alliana, quien deberá completar el período gubernamental hasta el 15 de agosto de 2028. La Vicepresidencia quedará vacante y el Congreso deberá elegir a quien ocupará esa posición.
